Nos encontramos ante un centro de planchado Philips PerfeteCare de la serie 6000, más concretamente del modelo PSG6026/20.
Antes de empezar la reseña me gustaría destacar que esta plancha me la ha proporcionado Philips a través de su programa "Product Tester", en el que la propia marca envía los productos a los candidatos seleccionados para que los prueben. No obstante, a pesar de que me la haya cedido la propia Philips, voy a intentar ser lo más imparcial posible y no por ello voy a ocultar los puntos negativos y de mejora que he observado en este centro de planchado.
Contenido de la caja:
En la caja encontramos el centro de planchado, una bandeja para realizar el proceso de descalcificación y la documentación.
La documentación está en varios idiomas, entre los que encontramos el castellano, pero no el catalán, el gallego y el euskera. Las instrucciones de uso son más bien básicas y a base de dibujos, aunque los pasos que podrían dar pie a confusión también van acompañados con texto.
Comparación con mi anterior centro de planchado:
Mi anterior centro de planchado también era de Philips, un Philips FastCare Compaq. No sabría decir que modelo exacto, aunque investigando por Google creo que es el GC6742/20.
Si comparamos ambos modelos la verdad es que son bastante parecidos. Ambos modelos tienen un diseño bastante compactos en comparación a otros centros de planchado y ambos diseños combinan los tonos azules y blancos, aunque en este nuevo modelo el diseño se ha modernizado y presenta un aspecto más estilizado y minimalista, mientras que la antigua FastCare tiene un aspecto más clásico. Esto se aprecia sobretodo en lo que es la plancha y no tanto en la base.
En cuanto a tamaño, ambas son bastante parecidas pero la PerfectCare es un poco más alta que la FastCare. Esto a simple vista es un punto negativo para el nuevo modelo de esta reseña, pero también hay que tener en cuenta que tiene un depósito de agua con medio litro más de capacidad (1,8 litros de la PerfectCare frente a los 1,3 litros de la FastCare).
Y precisamente en el depósito de agua es donde encontramos una de las diferencias más importantes entre estos dos modelos. En algunos modelos Philips opta por usar un depósito de agua que no es extraíble y que para llenarlo hay que usar una pequeña compuerta. Este es el caso de FastCare.
En cambio, en otros casos, Philips pone un depósito de agua extraíble y que podemos sacar de la base para llenarlo, que es el caso que han optado para el modelo PerfecCare de esta review. En mi opinión, prefiero un depósito de agua extraíble, ya que es más fácil de transportar y llenarlo si vamos a usar agua del grifo, aunque esto dependerá del gusto de cada uno.
Relacionado con el diseño, encontramos otra diferencia que, en mi opinión, supone una pequeña desventaja para este nuevo modelo, y es que al haber hecho un diseño tan estilizado y con líneas suaves, no podemos dejar la plancha de pie, ya que no se sostiene. No me parece un fallo muy grande, ya que simplemente es acostumbrarse a dejar la plancha en la base, pero si estás acostumbrado a dejarla de pie, al principio lo echas de menos. Con la FastCare no hay ese problema.
Pero la principal diferencia entre los dos centros es el ajuste de temperatura. La FastCare usa el típico sistema de ruedecita para que selecciones la temperatura adecuada en función de la prenda que vas a planchar, mientras que la PerfectCare el ajuste se hace de forma automática. Sinceramente, no tengo ni idea de cómo funciona este ajuste automático ni de como lo hace la plancha para saber que temperatura hay que usar, pero el caso es que con este nuevo modelo te puedes olvidar de la temperatura completamente.
En ambos casos cuentan con un cierre de seguridad que sujeta la plancha en la base, de modo que se pueda transportar con seguridad.
En resumen, las principales diferencias entre estos dos modelos son:
- La PerfectCare ocupa más que la FastCare (principalmente en altura)
- La PerfectCare tiene más capacidad de agua que la FastCare (1,8L vs 1,3L)
- La PerfectCare tiene ajuste automático y en la FastCare el ajuste es manual.
- La PerfectCare tiene depósito extraíble y la FastCare no.
- La plancha de la PerfectCare no se sostiene de pie, mientras la FastCare sí.
Uso de la plancha:
El uso es muy simple: Llenas el depósito de agua, enciendes la plancha y esperas a que se caliente la plancha. Tarda un par de minutos en calentarse y se sabe que la plancha ya está lista porqué la luz de delante deja de parpadear y suena un pitido, Una vez lista, como no hay que regular la temperatura ni nada, ya la podemos usar directamente.
La plancha se desliza bien sobre la ropa y los resultados son buenos, siempre y cuando vayas dando golpes de vapor. Sin el golpe de vapor sí que es cierto que hay arrugas que no las quita por muchas pasadas que le des, pero con el vapor va muy bien.
Detalle importante: La primera vez que la usé noté que, al echar vapor, dejaba agua y mojaba la ropa. Después de leer las instrucciones vi dónde estaba el error, y es que esta plancha es un poco especial sobre cómo hay que dar el golpe de vapor.
Normalmente, en otras planchas, cuando quieres dar un golpe de vapor, pulsas el botón que hay en el asa una vez, durante más o menos tiempo, y suelta el vapor. Si lo haces así con esta Philips, echará vapor pero también echará agua. Para que lo haga bien, hay que hacer dos pulsaciones cortas y rápidas. Para que nos hagamos a la idea, sería como hacer un doble clic de ratón. Si lo hacemos así, si que sale bien el vapor sin tirar agua.
Si por lo que fuera hubiese muchas arrugas difíciles, hay la posibilidad de poner la plancha a máxima potencia. Esto se hace pulsando el botón de encendido durante unos 2 segundos sin soltarlo. La verdad es que se nota bastante cuando se pone en este modo, ya que el golpe de vapor es mucho más potente. De todos modos, esto solo será necesario en casos muy puntuales y lo habitual será usarla en modo "normal", que ya da unos resultados muy buenos.
Por el diseño y forma de la plancha, no es posible dejarla en posición vertical mientras la usamos. Simplemente no se sostiene y hay que dejarla en posición horizontal. En una plancha convencional lo consideraría un fallo imperdonable, pero en un centro de planchado no me parece tan grave, ya que tenemos la base para poder dejarla. De todos modos, al principio puede resultar incómodo si tienes la costumbre de dejarla en vertical, pero solo es cuestión de acostumbrarse.
Según lo anuncian, la plancha es lo suficientemente inteligente como para no quemar ni la tabla de planchar ni la ropa si la dejamos encima mucho tiempo. Sinceramente, no me he atrevido a poner a prueba este aspecto. Prefiero no poner en riesgo ninguna prenda, pero es bueno saber que cuenta con este sistema de seguridad, aunque mi recomendación sigue siendo la de no dejar nunca la plancha encima de una prenda por muchos sistemas de seguridad que tenga.
El depósito de agua, de 1,8 litros de capacidad, ha sido suficiente para planchar toda la colada. Hay que decir que no suelo usar el modo de "máxima potencia" muy a menudo, que seguro que gasta más agua que el modo normal. De todos modos, si en algún caso se llegase a vaciar, al ser extraíble se puede quitar y llenarse sin mayores problemas.
Un punto negativo que le pondría al depósito es que, si bien es muy fácil llenarlo, para vaciarlo cuesta un poco, ya que por la forma que tiene los últimos restos de agua cuesta que salgan por los agujeros.
Planchado vertical:
En principio, también se puede usar este centro de planchado para hacer un planchado vertical. Bueno, sí, se puede, pero no creo que sea lo adecuado. Está claro que este centro se ha diseñado para planchar en horizontal y, para algo puntual, si te puede hacer el apaño, pero si tu intención es planchar bastante en vertical, te recomendaría más usar un centro de planchado vertical o, en su defecto, un cepillo de vapor, que será mucho más cómodo de usar.
De todos modos, ya que Philips destaca que se puede usar esta plancha para planchar en vertical, debería haber incluido un guante de protección, tal y como lo hacen los productos destinados a este tipo de planchado. Sobretodo teniendo en cuenta que no se trata de un simple complemento para facilitar el uso sino un elemento de seguridad.
Conclusión:
Se trata de un centro de planchado compacto y que ofrece buenos resultados, aunque hay que cogerle el tranquillo a la hora de echar el vapor y acostumbrarse a que no se puede dejar la plancha en posición vertical. Hay que acostumbrarse un poco a usarla de una determinada manera para poder tener resultados óptimos y, una vez lo sabes, va perfecta, pero sí es cierto que las primeras veces desconcierta un poco.
Hay algún punto de mejora, como el planchado vertical, aunque no creo que sea un aparato diseño y destinado a este uso (aunque también lo publiciten), así que en líneas generales estoy bastante satisfecho con este centro de planchado.